Adelina Lena y Ana Gloria Blanco:
Ponencia: “La educación para la igualdad en los currícula de Educación Primaria y Secundaria de Asturias”.
El currículo es una pieza fundamental que articula la consecución de los objetivos propuestos para la educación obligatoria. Por este motivo, consideramos que debería incorporar, adecuándolos a los distintos niveles y de manera coherente, en las distintas áreas, materias y cursos, los siguientes objetivos: la toma de conciencia de que las diferencias entre mujeres y hombres son culturales y no naturales y en ningún caso justifican desigualdades a nivel social. La incorporación de las aportaciones de las mujeres al mundo productivo, al desarrollo histórico, cultural y social, ofreciendo modelos femeninos y promoviendo una reflexión crítica sobre los valores defendidos en el pasado y los actuales valores democráticos. La valoración e inclusión de los contenidos sobre los aspectos de la vida cotidiana y los relacionados con los saberes domésticos, ya que son imprescindibles para la consecución de la autonomía del alumnado y para promover actitudes de cuidado y de corresponsabilidad en las tareas tanto del ámbito público como del privado. La promoción del conocimiento del cuerpo, el cuidado personal y el de las demás personas. La educación afectiva que favorezca relaciones en igualdad y rechace la violencia, los prejuicios y comportamientos sexistas y promueva la resolución pacífica de conflictos. El fomento de un lenguaje exento de prejuicios, inclusivo y no sexista que trasmita una concepción del mundo en el que se reconozca a las mujeres y a los hombres lejos de prejuicios culturales y estereotipos sociales y sexuales y el análisis de la desigualdad social, para no reproducirla y ser capaces de desarticularla.
La coeducación es un proceso complejo y, si bien el ámbito educativo forma parte de un contexto social mucho más amplio, podemos afirmar que constituye un espacio privilegiado para la construcción de ciudadanas y ciudadanos autónomos y responsables.
De ahí la importancia de que el currículo refleje el modelo de escuela hacia el que hay que ir avanzando progresivamente y establezca las bases para una escuela coeducativa que promueva la igualdad y contribuya a eliminar estereotipos vinculados al sexo, de modo que favorezca la construcción de una ciudadanía acorde a los valores democráticos.
================================================================
Eduardo Vila Merino.
Ponencia: ”Rompiendo estereotipos: fomento de nuevas masculinidades en la Escuela”.
RESUMEN:
Partiendo de una concepción sociocultural en la construcción de las
identidades, y llevando la misma al terreno de las identidades de género,
se pretende realizar un análisis centrado en las formas en las que se
construye la masculinidad hegemónica a través de la socialización dentro
del modelo patriarcal, las maneras de ser hombre que se derivan de ella y
la configuración e influencia que esto tiene en el mundo de las relaciones
y en la educación.
Aquí resulta fundamental no realizar esos análisis en abstracto, sino
contextualizándolos en diferentes entornos socioafectivos, económicos y
culturales, porque ni hay una expresión única de la masculinidad ni de su
reconstrucción debe salir un canon monolítico, considerándose importante
trabajar desde un punto de vista educativo en una socialización preventiva
en cuestiones de género, enfatizando además la idea de las consecuencias
nocivas que el modelo patriarcal tiene tanto para las mujeres como para
los hombres.
Igual que generalmente se enseña y se aprende a ser hombres (o mujeres)
con unos determinados valores, resulta necesario avanzar y profundizar más
por tanto hacia una pedagogía del género que rompa con los valores
tradicionales patriarcales y permita la visión de mundos de significados y
relaciones contrahegemónicos. Precisamente porque hablar de género es
hablar de valores, hablar de una pedagogía del género debe conllevar el
priorizar una educación en valores que nos permita ir perfilando esas
nuevas maneras de ser, en el caso en el que nos centramos, hombres, desde
unos principios éticos y metodológicos definidos. Todo ello aterrizándolo
en la realidad de nuestras escuelas e institutos como espacios de
convivencia donde resulta fundamental abordar estas cuestiones para ir
construyendo conjuntamente otras miradas y formas de entender las
relaciones de género y la educación como hecho social.
===============================================================
José Angel Paniego:
Ponencia: ” La perspectiva de género en la mediación escolar”.
La mediación, es un proceso de regulación de conflictos, en el que unas personas “las mediadoras” ayudan a regular el conflicto a las partes enfrentadas.
La persona mediadora:
No da o quita la razón, juzga quien tiene más razón o interpreta lo dicho por las partes.
Sino que:
Debe ayudar a las partes a comunicarse,estar receptivos y con actitud positiva y construir sus propias soluciones aceptadas por las personas en conflicto.
Para ello:
1. Debe permitir la ventilación emocional y la coescucha de sentimientos.
2. Debe utilizar técnicas comunicativas que:
- Permita a las partes comprender la visión de la otra
- Ordene el discurso de las partes (normalmente poco estructurado y guiado por emociones).
- Permite una comunicación respetuosa que escuche más que ataque a la parte contraria.
Técnicas como:
a) Mostrar interés (Animar empáticamente a hablar)
b) Clarificar (Aclarar lo dicho)
c) Parafrasear (Repetir lo dicho para comprobar que se entiende)
d) Reflejar (Indagar en los sentimientos)
e) Resumir (Sintetizar un discurso largo y desordenado)
f) Fomentar los “mensajes yo” (en que cuento el malestar que tengo) frente al “mensaje tu” (en el que acuso a la otra persona de hacer algo molesto).
3. Debe ordenar el proceso, en unos pasos que permitan:
a) Primero, obtener la versión de los hechos de la cada parte; a la par que se ventilen emociones.
b) Aclarar el problema descubriendo los obstáculos reales a nuestros deseos.
c) Proponer y evaluar soluciones.
d) Establecer un acuerdo claro, verificable y que permita su seguimiento.
INSTAURACIÓN DE UN EQUIPO DE MEDIACIÓN
Para lograr que se instaure un equipo de mediación, sería necesario desarrollar el proyecto en varias fases:
a) Un diagnóstico de necesidades y recursos.
b) Establecimiento de un plan de trabajo para su implantación.
c) Una formación en conflictos para toda la comunidad educativa, de modo que tengamos recursos para la actuación.
d) Generar y entrenar el grupo de mediación.
e) Incentivar, publicitar y recurrir a la mediación
f) Estabilizar el equipo de mediación (reemplazar a alumnos que abandonen el grupo y entrenar a los nuevos)
PROBLEMAS ASOCIADOS AL GÉNERO EN MEDIACIÓN |
En las mediaciones en las que interviene la variable de género, es común que se produzcan los siguientes problemas:
1. Con frecuencia, las chicas buscan un ventilar sentimientos y los chicos no dejan ese espacio sino que pretenden un análisis que solucione el conflicto.
Como mediadores debemos:
- Detectar si la persona busca ventilar sentimientos o analizar. Dar espacio para la ventilación emocional y no sólo al análisis racional.
- Hacer comprender a la parte más racionalista, la necesidad de dar espacio para airear el sentimiento.
2. En ciertos momentos y situaciones los chicos acaparan recursos, dejando menor cantidad de recursos a las chicas. Con frecuencia, las partes no son conscientes de la existencia de injusticias; ni siquiera la parte más perjudicada y los chicos al sacar a la luz un conflicto de género, en que no son la parte más perjudicada,no son conscientes de las ventajas de superar esa situación.
Como mediadores debemos:
- Detectar y sacar a la luz los conflictos ocultos. Animar a la parte más débil a conquistar una posición de poder y revindicar una situación justa.
- Mostrar que todos ganamos con la superación de situaciones de injusticia.
3. Con frecuencia, los chicos suelen realizar tareas que impliquen actividad o “valor” y son más dados a la participación grupal mientras las chicas suelen hacer tareas que impliquen más detenimiento y concentración (es la chica la que pasa las observaciones al ordenador). Con frecuencia son más visibles las tareas de los chicos que las de las chicas.
Como mediadores debemos:
- Intentar empalizar con la parte contraria.
- Intentar valorar la actividad real no sólo la visibilidad.
4. Los chicos suelen canalizar en forma de broma y violencia, sus emociones de cariño.
Como mediadores debemos:
- Trabajar no sólo lo racional, también es emocional. (Identificar emociones, no censurarlas, controlarlas…) en un proceso a largo plazo.
5. Con frecuencia cada sexo (o cualquier otra característica diferenciadora) se polariza a defender a “los suyos” y es incapaz de empatizar con la otra persona.
Como mediadores debemos:
- Conseguir empatía entre las personas. Esto pasa por acercar las injusticias del otro de una forma vivencial (testimonios, juegos de rol, textos vivenciadores…)
- Es fundamental construir una noción de sexismo (y en general de desigualdad) como algo que nos perjudica a todos y cuya superación redundará en beneficio de todas las partes.