Para
las que no pudisteis ir, paras las que queríais pero os fue imposible,
para las que asististeis pero no a todo, las personas responsables de que las
III JORNADAS DE COEDUCACIÓN desarrollarán el tema de mujer
y salud laboral a pesar de los pesares, intentaremos contaros de forma resumida
lo que allí sucedió, quienes asistieron, de qué tratamos,
qué debatimos, de qué nos reímos y lo contamos para todas,
para todas las personas que quieran leerlo. Os incluimos las ponencias completas
que estén a nuestra disposición, por si queréis ampliar el
tema.
Las
jornadas se desarrollaron conforme a lo previsto en cuanto a horarios, ponentes
y ponencias, también en cuanto a la asistencia; la mayoría éramos
mujeres, con la jornada laboral remunerada terminada e intentando compaginar la
"otra Jornada laboral" y la formación.
Rubén
Belandia, responsable del área de salud laboral del sindicato STE-eilas,
fue el encargado de introducir el tema de la salud laboral y la prevención
de riesgos laborales en la enseñanza. No olvidó en ningún
momento que en los centros educativos coexisten ambientes físicos, legislativos
y humanos y dentro de estos últimos, docentes y personal de administración
y servicios, comúnmente llamados PAS.
Comenzó
la intervención, aclarándonos que la salud laboral y la prevención
de riesgos laborales no puede centrarse, como suele ser habitual considerar, en
los accidentes de trabajo-en si me caigo o se me cae algo- sino en todas las demás
situaciones, llamadas psicosociales parece que no heridas pero que nos hacen enfermar
y perjudican seriamente nuestra salud y nuestras condiciones de vida; y nos aclaró
que, frente a una imagen de la enseñanza como un ámbito laboral
sin riesgos, distintos estudios epidemiológicos , así como los informes
sobre la situación del sistema educativo que cada año realiza el
Consejo Escolar del Estado, señalan algunas patologías presentes
de manera característica en el sector de la enseñanza: LESIONES
MÚSCULO ESQUELÉTICAS, PROBLEMAS DE SALUD DERIVADOS DEL ESTRÉS
EN EL TRABAJO Y AFECCIONES PROPIAS DE LA VOZ. Nos aportó los datos estadísticos
de su comunidad, y desde SUATEA nos referimos a los de Asturias que son los siguientes:
En
Primaria trabajamos como funcionarias y funcionarios docentes 4687 personas de
las cuales 3261 somos mujeres. Según la estadística de inspección
médica los varones agrupan el 21.2% de las bajas y las mujeres el 78.8%.
Tener en cuenta que las mujeres somos el 70% y que además, como ya denunciamos
desde SUATEA, para el cómputo global de bajas, cuentan igual las bajas
por enfermedad y alumbramiento.
¿Y
en Educación Infantil?, en esta etapa sabemos que somos Mayoría
total las mujeres, pero puede ser que precisamente por este echo, estemos siempre
silenciadas y no aparezcamos en las estadísticas, salvo que se hable exclusivamente
de esta etapa, por lo general y como en esta ocasión, nos engloban dentro
de la E. Primaria y se quedan tan panchos.
En
Secundaria Trabajamos 4546, de las cuales 2441 son funcionarias docentes y 2105
funcionarios y según la estadística anteriormente aludida los varones
agrupan el 34,6% y las mujeres el 65,4% de las bajas laborales.
Dejemos los
datos así, de momento, ya volveremos a ellos cuando tratemos el tema específico
de mujer y salud.
¿De
qué enfermamos? Según los datos de inspección médica
en Asturias los trastornos músculo esqueléticos (reumatología
y traumatología) y psiquiátricos (estrés y depresión),
alergias e infecciones, son los más comunes, seguidos de un apartado "otros"
que queda sin especificar de que se trata pero que supone un alto porcentaje de
licencias por enfermedad.
Sabemos que enfermamos y que nos tienen que curar,
pero además podremos prevenir, una vez definida la situación, que
desde luego jamás debe partir de responsabilizar al personal docente de
las dolencias que sufre, como hacer mal uso de la voz o tener poca fortaleza psicológica.
Rubén
Belandia considera siete bases para actuar de forma preventiva sobre las condiciones
de nuestro trabajo que harán mejorar nuestras condiciones de vida:
1.-
Actuar sobre el entorno físico y social; el ruido, el calor, el frío,
el mobiliario, la luz
En la mayoría de nuestros Centros educativos
las condiciones son tales, que si alguien consigue aprender algo es por puro milagro,
sin embargo cuando no se obtienen los resultados académicos adecuados es
porque el profesorado falla o por que el alumnado falla... No es mejor la situación
del PAS que suelen ocupar espacios escasos y mal acondicionados.
Por otro lado
el nivel socioeconómico y cultural del alumnado o la configuración
de su entorno familiar, así como los servicios de apoyo disponibles, condicionan
severamente el rendimiento escolar.
El Centro debe poner en funcionamiento
los medios de que dispone para mejorar el entorno físico e implicarse en
la mejora social de su entorno más próximo.
2.-
Actuar sobre el esfuerzo y las demandas. Al sistema educativo se le exige cada
vez más, tenemos que generar personas formadas que respondan a las necesidades
del mercado de trabajo y de la convivencia social , reducir y compensar desigualdades,
fomentar valores que en la sociedad no se practican... y todo esto con unas plantillas
en congelación o recorte, con medios materiales escasos y en un entorno
inadecuado. Aunque será difícil reducir el nivel de demanda, sí
se puede reducir el volumen de trabajo, con medidas que hasta ahora demandábamos
como mejoras laborales o de calidad de la enseñanza, pero que ahora además
sabemos que mejoran nuestra salud: Reducción de carga lectiva y del número
de alumnos y alumnas por aula, disponiendo de personal especializado y de servicios
en todos los niveles educativos, organizando de otra forma el horario escolar
y el tiempo de trabajo...
3.-Actuar
sobre las compensaciones. El salario, el reconocimiento del propio trabajo, el
no sufrir cambios no deseados, la estabilidad laboral, el trabajar por debajo
de nuestro nivel de cualificación, son las claves para equilibrar esta
balanza. Destacaremos, por el tema que nos ocupa, una actuación imprescindible,
pues siendo la enseñanza un sector feminizado, (recordemos que las mujeres
somos más del 70%), como sistema se ve afectado por la menor consideración
social que tienen los trabajos desempeñados por mujeres.
4.-Actuar
sobre la capacidad de control sobre el propio trabajo. Sería deseable que
todas las instancias que inciden sobre la actividad educativa ofrecieran al profesorado
y al PAS la posibilidad de participar en la toma de decisiones sobre las cuestiones
que le afectan.
5-
Actuar sobre el apoyo social. Recuperar la Cooperación profesional (huyendo
de individualismos), aprender a gestionar los conflictos y revisar el papel de
las madres y los padres en el centro educativo, sería fundamental par afrontar
mejor la tarea, mejorar los resultados educativos y rebajar el nivel de estrés.
6.-Actuar
sobre el esfuerzo emocional. Todas la medidas citadas anteriormente contribuyen
a mejorar este aspecto pero se considera muy conveniente la implicación
de todos los colectivos del centro en el desarrollo de un política de fomento
de la convivencia, el respeto mutuo y la resolución de conflictos mediante
el diálogo, de manera que el mantenimiento del orden y el respeto no sean
tarea exclusiva del profesorado y el resto del personal del centro, sino que sean
el fruto de un consenso social generalizado.
7.-
Actuar sobre el acoso moral y sexual Sobre este punto ni siquiera le dio tiempo
a entrar, pero nos dejó un material bastante valioso, que adjuntamos como
artículo: "La prevención del acoso moral y sexual en el trabajo".
Así mismo, y también os lo incluimos nos facilitó otro artículo
sobre los problemas de voz como enfermedad profesional del profesorado.
Para
concluir le pedimos que nos aclarara las consecuencias que para la salud tenía
lo que el mismo había denominado SECTOR FEMINIZADO, y la respuesta fue
de lo más interesante:
El hombre sigue siendo tomado como medida, y
no cualquier "hombre" sino uno con cualidades físicas por encima
de la media, por lo tanto existen muchos problemas que no se identifican y ya
se sabe que lo que no se identifica no se estudia y por lo tanto no se llega a
prevenir. Además existe la tendencia a echar la culpa a las "Hormonas"
para denegar a las mujeres las indemnizaciones de origen laboral que les corresponderían.
Con
este panorama nos despedimos el viernes, con la intención de profundizar
en la salud laboral de las mujeres.
Natividad
Alonso Elvira, presentó su ponencia Salud laboral y Género y
comenzó definiendo los términos, pues mientras que SALUD no admite
dudas, estado físico del ser humano carente de enfermedades; el término
laboral precisa de una definición más amplia para saber de que estamos
hablando. La opinión más divulgada y aceptada comúnmente
por el mundo empresarial y por las administraciones públicas es la que
entiende por Laboral la ocupación que es retribuida, sin embargo si definimos
como LABORAL a todo lo que tiene que ver con el trabajo, y entender como trabajo
la realización de un esfuerzo en una actividad cualquiera, estaremos incluyendo
a una de las jornadas laborales más invisibilizada y menos prestigiada
socialmente que es la que realizan la mayoría de las mujeres en el mundo,
la que se dedica al trabajo reproductivo y doméstico. Por lo tanto partimos
de que no pueden quedarse fuera de nuestra definición de salud laboral
las tareas que no son asalariadas y estaríamos hablando, en clave femenina,
de la doble o triple jornada laboral.
Una
vez echa esta aclaración, Natividad nos habló de la actual LEY DE
PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES, que exige realizar un a evaluación
de riesgos, de seguridad, higiene, ergonomía, psicológicos y sociales,
en los centros de trabajo y realizar un plan de prevención consecuente
con esa evaluación de riesgos y que la prevención de riesgos laborales
de las mujeres debe tener presente no solo el factor biológico relacionado
con la capacidad productiva, también con las diferencias corporales, de
socialización, roles desempeñados y exigencias añadidas por
el solo hecho de ser mujeres.
En
España las mujeres constituimos el 37% de la población activa y
de este porcentaje un 80% se sitúa en el sector servicios, sanidad y educación,
tareas por otro lado coincidentes con las realizadas en el ámbito privado.
Estos sectores no se incluyen como prioritarios y cuando un sector no es prioritario
se hacen sobre él menos estudios científicos y de prevención.
Ya
que todos los estudios realizados sobre la salud laboral se han realizado en clave
masculina, las mujeres somos invisibles en los trabajos de investigación
científica, son invisibles las dificultades y los riesgos que tenemos en
los trabajos, son invisibles las estrategias de prevención, invisibles
las exigencias de las mujeres cuando la empresa se reestructura y son invisibles
las necesidades de las mujeres en la concepción de las políticas
que rigen nuestros trabajos, aunque la realidad es esta, nos encontramos actualmente
con pequeños avances como son los departamentos de sanidad y políticas
de igualdad, la creación del observatorio de la mujer...
En
lo relativo a las mujeres docentes y nuestra salud laboral y a pesar de ser mayoría
en la enseñanza, sufrimos el mismo tipo de discriminaciones que nuestras
compañeras trabajadoras en cualquier tipo de trabajo, pero muchas de nosotras
no llegamos a percibirlas y asumimos nuestro rol asignado y nos culpabilizamos
de nuestra falta de salud. El hecho de que el hombre haya sido tomado como medida
de los humano, nos perjudica, mujeres y hombres no enfermamos igual, no morimos
de las mismas cosas, no siempre nos curan los mismos tratamientos, no nos afectan
por igual los mismos agentes externos, y, por supuesto no tenemos la misma carga
de trabajo.
Haciendo
referencia a nuestra salud, a la de las personas que participábamos en
las jornadas, Natividad nos propuso trabajar sobre unos estudios de casos, que
se correspondían con los ámbitos de trabajo en los que nos encontrábamos
(Educación Infantil, Educación Secundaria, Interinas de distintas
especialidades), para analizar los riesgos, las repercusiones sobre la salud y
la prevención, a través de unos modelos en los que recogíamos
nuestras valoraciones, esto nos permitió comprobar que se correspondían
bastante con las realizadas por otras mujeres en otros territorios y nos ayudó
a centrarnos mejor en la exposición y a la vez a contribuir, aunque de
manera mínima al enfoque de género en el estudio de las salud laboral.
FACTORES
DE RIESGO:
Físicos: Mucho tiempo de pie, malas posturas, uso indebido
de la voz, cambios frecuentes y bruscos de temperatura, movimientos rápidos
e imprevistos, mobiliario apropiado, cargas frecuente, ratios elevadas, alto nivel
de ruido. Las mujeres que trabajamos en Educación Infantil, Educación
especial por las características del tipo de alumnado estamos expuestas
a mayores riesgos en el trabajo, tanto referido a las lesiones músculo
esqueléticas como a patologías de la voz.
Psicológicos:
Bajo reconocimiento social, alta exigencia, mayor nivel de empatía, menor
acceso a cargos directivos, compromiso con las familias del alumnado, alto nivel
de improvisación difícil control, interrupciones no previstas, multiplicidad
de tareas simultáneas.
Sociales
y ambientales: Desplazamientos, cambios frecuentes de trabajo, traslados, sobrecarga
laboral, responsabilidades familiares o en la organización doméstica.
Personales:
Diferencias biológicas, cambios hormonales, migrañas, debilidad
ósea, maternidad, partos, lactancia, menopausia, desarreglos funcionales...
Doble
jornada: El trabajo doméstico y reproductivo, no remunerado, realizado
básicamente por las mujeres y caracterizado por la realización de
tareas que tienen que ver con la atención y el cuidado de las personas
que conviven en una unidad familiar, está además no tiene ningún
tipo de incentivo ya que ni está considerado, ni pagado ni en la mayoría
de los casos agradecido.
Quizás
el papel de mujeres y hombres en relación con el trabajo del hogar sea
una de las diferencias más notables ya que la incorporación de las
mujeres al mercado laboral y al espacio público, no se ha visto correspondida
con una entrada paralela de los hombres en el trabajo doméstico. Este tipo
de trabajo no catalogado y que se adjudica de forma mayoritaria a las mujeres,
nos somete de una forma injusta a una doble jornada que nos obliga a compatibilizar
todas nuestra tareas y del que sale mal parada nuestra satisfacción personal,
nuestras aficiones y nuestra carrera profesional.
Ya
hemos dicho muchas veces cuales son las enfermedades más frecuentes (en
la ponencia que adjuntamos de Natividad aparece una tabla de las enfermedades
más frecuentes en ámbitos laborales relacionados con la enseñanza
y otra de factores de riesgo laboral), pero estas al ser diagnosticadas muchas
veces como enfermedades comunes se encubre el nexo de unión con el trabajo,
lo que invisibiliza los riesgos para la salud en la enseñanza y al no tener
en cuenta la perspectiva de género nos invisibiliza y oculta como mujeres.
A
modo de conclusión se nos recordó la campaña llevada a cabo
por la Confederación de STEs-I de salud laboral y el reconocimiento de
las enfermedades profesionales en la enseñanza, que os animamos a conocer
a través de todos los documentos editados.
Germán
Payo Losa, con su ponencia TRABAJAR CON SENTIDO DEL HUMOR, nos alegró
la mañana y a pesar de contar con muy poco tiempo nos hizo participar de
dos ideas importantes:
1.- Es bueno reírse.
2.-Es bueno para la
salud y el trabajo.
Adjuntamos
su ponencia escrita por si alguien desea leerla y como conclusión os diremos
que nos reímos, que nos sentó bien hacerlo y que aprovechéis
cualquier momento oportuno para reíros también.
Rosa
Cañadel, vino a hablarnos de la Ley de conciliación de la vida
laboral y familiar y como ella misma nos dijo hablaría poco sobre la Ley
y mucho sobre LA CONCILIACIÓN.
La
Ley no cambia nada, supone un pequeño avance, pero mientras los horarios
laborales continúen siendo tan amplios (y la tendencia es a seguir desreglándose
a peor), los horarios escolares tan restringidos y los modelos a usar, los masculinos,
poco puede hacerse.
Plantea la conciliación como algo a valorar dentro
de un problema más global y lo hace a través de los parámetros
antes citados, el modelo de sociedad, los horarios laborales y el papel de la
escuela.
Toda la sociedad funciona con un modelo masculino de, que presupone que en la
mayoría de las familias existe una mujer de su casa que hará que
todo funcione. Y esto no es así las mujeres estamos trabajando también
fuera de casa, y como sabemos esto se llama la doble jornada, que si además
somos sindicalistas o tenemos cualquier otro tipo de responsabilidad se convierte
en triple,
Y este trabajo de las mujeres fuera no se ha visto correspondido
con el trabajo de ellos dentro, por lo que el modelo social sigue siendo machista,
pero además desajustado, algo está quedando por hacer... Y aparece
la Ley., una ley totalmente insuficiente y que además pretendiendo beneficiar
a las mujeres nos consolida como las únicas que tenemos que hacernos cargo
de las situaciones de descompensación familiar, (aunque la ley pretendidamente
hace que los hombres puedan utilizar los permisos, lo cierto es que no lo hacen)
Y estas situaciones se limitan a los permisos de maternidad y a las licencias
para cuidado de hijos menores o familiares enfermos, licencias que por un lado
no son retribuidas y por otro tienen una limitación temporal a un año;
como si las hijas e hijos a partir del año se cuidaran solos o si las personas
enfermas sanaran o desaparecieran al cabo de ese tiempo. Rosa dijo a propósito
de la familia una cosa preciosa,"Yo me pasé la juventud luchando
por el derecho a no tener hijos, y pasará con mi hija que ella tenga que
luchar por el derecho a tenerlos".
Los horarios laborales. En educación las 35 horas semanales, 5 de ellas
reconocidas como de trabajo en casa, están mejor reguladas que las de la
mayoría de trabajadoras y trabajadores en otros ámbitos, aún
así de las 30 horas lectivas, la mayoría de los sindicatos pedimos
que la formación se realice dentro de ellas, pues de no ser así
como es actualmente, las más perjudicadas somos las mujeres, bien en nuestra
situación familiar o en nuestra
formación Si no disminuyen las
horas dedicadas al trabajo no podrá haber conciliación.
La educación. El avance del Neoliberalismo ha supuesto la privatización
de los servicios, también en educación. Todo se mide a partir de
si es rentable o no económicamente, por lo tanto cada vez habrá
menos servicios sociales, lo que como mujeres madres nos repercutirá más
en el estrés debido a la doble jornada y como docentes mujeres nos encontramos
que cada vez más recibiremos a niños y niñas mas desajustados
y desequilibrados. Las mujeres sensibles a estos problemas, podríamos hacer
algo al respecto, pero la falta de conciliación hace que no ocupemos los
puestos de más prestigio y decisión, pues estos están pensados
según un modelo masculino de total dedicación, incluso en la práctica
sindical.
Ante
la pregunta de que podrá la escuela para conciliar la vida, Rosa nos dijo
algo muy importante, frente a la opinión política actual de que
todo debe abarcarse o intentar solucionarse desde la escuela ella dice NO SOLO
EN LA ESCUELA, SIN NO, TAMBIEN EN LA ESCUELA
Se podrán mejorar los horarios,
racionalizarlos, pero no se conseguirá nada bueno abriendo 11 meses al
año y 12 horas al día, si no se racionalizan además los horarios
de las madres y los padres en sus centros de trabajo, En EEUU. los horarios escolares
son muy amplios y no para conciliar la vida familiar, sino para favorecer a las
empresas la contratación temporal y la desregulación del horario
de trabajo. La tan esperada educación no sexista, la coeducación,
no ha tenido los resultados esperados, muy al contrario, las mujeres hemos accedido
a los espacios tradicionales de los hombres, formación y trabajo, pero
los hombres no lo han hecho a los de las mujeres, no se les ha enseñado
educación emocional, no se ha hecho a penas nada para que en la educación
se incorporaran materias o áreas transversales que ayudaran a los niños
aprender lo necesario para todo lo que tiene que ver con el cuidado de la gente.
Según una estadística reciente el 75% de los hombres tiene dificultades
para expresar sus sentimientos y si no puedes expresar emociones no puedes cuidar
a la gente. Por lo tanto se hace imprescindible avanzar en la coeducación
introduciendo en la escuela el aprendizaje de las tareas domésticas, el
cuidado de uno mismo y de los demás para poder compartirlo.
Para
Rosa Cañadel si no hay una acción conjunta entre horarios laborales,
reparto de tareas y servicios sociales no será posible la conciliación,
pero nos hizo reflexionar sobre quién será sensible a esta demanda,
puesto que la mayoría de las personas que deciden sobre esto o son hombres
o mujeres sin responsabilidades familiares directas.
Entre
las acciones posibles favorecer la conciliación cita las siguientes:
-
En el mundo laboral, empresarial: disminución de horas de trabajo.
-
Hacer discriminación positiva para que los hombres accedan a los permisos
y licencias.
- Permisos y excedencias remunerados para las cosas imprescindibles
(El cuidado de criaturas pequeñas, enfermos y ancianos es un problema social,
no individual)
- Aumento de servicios sociales, guarderías de personas
que cuiden de otras personas.
- Cambio de mentalidad, que no podrá hacerlo
sólo la escuela, pero que también debe hacerse desde la escuela.
-
Redistribución de las tareas domésticas.
- Reivindicación
del derecho y deber de todos y todas a cuidar y ser cuidados.
Nos
hizo reflexionar finalmente sobre la inmigración, sobre el gran número
de mujeres y algunos hombres que en nuestro país se dedican a la prostitución
o al cuidado de niñas, niños y personas mayores, abandonando a su
vez a los suyos en su país de origen.
Y
así nos dejó Rosa, con un sabor dulce por su magnífica conferencia
y amargo por lo difícil que parece resultará la conciliación,
no basta con promulgar leyes, será necesario trabajar par que otro mundo
sea posible.
Como
viene siendo habitual contamos con la colaboración de XEGA, que
en estas jornadas estuvo a cargo de Jaime González Álvarez,
a vuestra disposición está una ponencia muy interesante que él
elaboró sobre la homofobia en el ámbito laboral docente, y que como
el resto tenéis a vuestra disposición.
Señaló
como primordial que los posicionamientos en torno a la homofobia vienen definidos
por una percepción, estrechamente vinculada a la cuestión de género,
la razón por la que el género se plantea como un factor determinante,
obedece principalmente a una cuestión cultural, pues es un fenómeno
fuertemente arraigado a la percepción de la homosexualidad y esta a su
vez está ligada a una cosmovisión patriarcal y machista de la sociedad.
Esto
hace que al ser identificado el hombre homosexual con características propias
de la condición femenina, sea rechazado en tanto asume roles diferentes
a su condición de hombre, pero al atribuirse características propias
de las mujeres (débil, dependiente) represente un peligro menor en la hegemonía
masculina. Pero la mujer homosexual se encuentra abocada a dos tipos de violencia
por dos razones, por un lado el hecho de ser mujer, que la expone a la misoginia
del compañero o jefe, y desde su lesbianismo, por la desviación
de los roles que socialmente se le adjudican como mujer. En definitiva, se le
niega la posibilidad de expresar, experimentar su vida y sexualidad independientemente
de la mirada tutelar del hombre.
Por
lo tanto se considera que el ámbito de las reivindicaciones laborales es
un terreno idóneo para conquistar la igualdad de derechos de los docentes
gais y lesbianas, si embargo, se lamenta de que el movimiento sindical no ha incorporado
este hecho a su agenda reivindicativa.
En
conclusión, temas como el ocultamiento o la doble vida, el temor al descubrimiento,
la existencia de casos de desprecio hacia personas gais, lesbianas, transexuales
y bisexuales, son elementos que marcan la situación de muchas personas
en nuestros trabajos. Por todo ello, cuando se habla de salud laboral, en este
caso aspectos como temor, ansiedad, depresión
son elementos muy presentes
en nuestras vidas y tienen parte de sus raíces en la situación de
invisibilidad que se padece en el mundo laboral.
CONCLUSIONES
Comenzaré
la última ponencia en la que Jaime ya apuntaba algunas propuestas para
mejorar las cosas.
- Acabar
con el ocultamiento y la doble vida, hacernos visibles, exigir nuestro derecho
a ser diferentes pero no desiguales, a que se nos tome en cuenta a todas las personas,
a que el "hombre" no se siga tomando como medida de lo humano.
- Desarrollar
la Ley de Prevención de riesgos laborales también en la enseñanza
y también para las mujeres.
- Denunciar
todas las situaciones de discriminación.
- Implantación
de un sistema educativo donde sea fundamental la educación afectivo-sexual
y con ella el aprendizaje de las tareas domésticas y el cuidado de las
personas.
- Continuar
intentando hacer cosas por la mejora de las condiciones de trabajo de todas las
personas trabajadoras.
Al
final de la jornada ya no éramos muchas pero pensamos que merecía
la pena hacer lo que estábamos haciendo. Y por último y para hacer
caso a Germán Payo, nos reímos un poco de nosotras mismas y así
esperamos mejorar un poco nuestra salud, que de eso se trata.