III XORNAES DE COEDUCACIÓN
Muyer y Salú Llaboral

 

Para las que no pudisteis ir, paras las que queríais pero os fue imposible, para las que asististeis pero no a todo, las personas responsables de que las III JORNADAS DE COEDUCACIÓN desarrollarán el tema de mujer y salud laboral a pesar de los pesares, intentaremos contaros de forma resumida lo que allí sucedió, quienes asistieron, de qué tratamos, qué debatimos, de qué nos reímos y lo contamos para todas, para todas las personas que quieran leerlo. Os incluimos las ponencias completas que estén a nuestra disposición, por si queréis ampliar el tema.

Las jornadas se desarrollaron conforme a lo previsto en cuanto a horarios, ponentes y ponencias, también en cuanto a la asistencia; la mayoría éramos mujeres, con la jornada laboral remunerada terminada e intentando compaginar la "otra Jornada laboral" y la formación.


Rubén Belandia, responsable del área de salud laboral del sindicato STE-eilas, fue el encargado de introducir el tema de la salud laboral y la prevención de riesgos laborales en la enseñanza. No olvidó en ningún momento que en los centros educativos coexisten ambientes físicos, legislativos y humanos y dentro de estos últimos, docentes y personal de administración y servicios, comúnmente llamados PAS.

Comenzó la intervención, aclarándonos que la salud laboral y la prevención de riesgos laborales no puede centrarse, como suele ser habitual considerar, en los accidentes de trabajo-en si me caigo o se me cae algo- sino en todas las demás situaciones, llamadas psicosociales parece que no heridas pero que nos hacen enfermar y perjudican seriamente nuestra salud y nuestras condiciones de vida; y nos aclaró que, frente a una imagen de la enseñanza como un ámbito laboral sin riesgos, distintos estudios epidemiológicos , así como los informes sobre la situación del sistema educativo que cada año realiza el Consejo Escolar del Estado, señalan algunas patologías presentes de manera característica en el sector de la enseñanza: LESIONES MÚSCULO ESQUELÉTICAS, PROBLEMAS DE SALUD DERIVADOS DEL ESTRÉS EN EL TRABAJO Y AFECCIONES PROPIAS DE LA VOZ. Nos aportó los datos estadísticos de su comunidad, y desde SUATEA nos referimos a los de Asturias que son los siguientes:

En Primaria trabajamos como funcionarias y funcionarios docentes 4687 personas de las cuales 3261 somos mujeres. Según la estadística de inspección médica los varones agrupan el 21.2% de las bajas y las mujeres el 78.8%. Tener en cuenta que las mujeres somos el 70% y que además, como ya denunciamos desde SUATEA, para el cómputo global de bajas, cuentan igual las bajas por enfermedad y alumbramiento.


¿Y en Educación Infantil?, en esta etapa sabemos que somos Mayoría total las mujeres, pero puede ser que precisamente por este echo, estemos siempre silenciadas y no aparezcamos en las estadísticas, salvo que se hable exclusivamente de esta etapa, por lo general y como en esta ocasión, nos engloban dentro de la E. Primaria y se quedan tan panchos.

En Secundaria Trabajamos 4546, de las cuales 2441 son funcionarias docentes y 2105 funcionarios y según la estadística anteriormente aludida los varones agrupan el 34,6% y las mujeres el 65,4% de las bajas laborales.
Dejemos los datos así, de momento, ya volveremos a ellos cuando tratemos el tema específico de mujer y salud.

¿De qué enfermamos? Según los datos de inspección médica en Asturias los trastornos músculo esqueléticos (reumatología y traumatología) y psiquiátricos (estrés y depresión), alergias e infecciones, son los más comunes, seguidos de un apartado "otros" que queda sin especificar de que se trata pero que supone un alto porcentaje de licencias por enfermedad.
Sabemos que enfermamos y que nos tienen que curar, pero además podremos prevenir, una vez definida la situación, que desde luego jamás debe partir de responsabilizar al personal docente de las dolencias que sufre, como hacer mal uso de la voz o tener poca fortaleza psicológica.

Rubén Belandia considera siete bases para actuar de forma preventiva sobre las condiciones de nuestro trabajo que harán mejorar nuestras condiciones de vida:

1.- Actuar sobre el entorno físico y social; el ruido, el calor, el frío, el mobiliario, la luz… En la mayoría de nuestros Centros educativos las condiciones son tales, que si alguien consigue aprender algo es por puro milagro, sin embargo cuando no se obtienen los resultados académicos adecuados es porque el profesorado falla o por que el alumnado falla... No es mejor la situación del PAS que suelen ocupar espacios escasos y mal acondicionados.
Por otro lado el nivel socioeconómico y cultural del alumnado o la configuración de su entorno familiar, así como los servicios de apoyo disponibles, condicionan severamente el rendimiento escolar.
El Centro debe poner en funcionamiento los medios de que dispone para mejorar el entorno físico e implicarse en la mejora social de su entorno más próximo.

2.- Actuar sobre el esfuerzo y las demandas. Al sistema educativo se le exige cada vez más, tenemos que generar personas formadas que respondan a las necesidades del mercado de trabajo y de la convivencia social , reducir y compensar desigualdades, fomentar valores que en la sociedad no se practican... y todo esto con unas plantillas en congelación o recorte, con medios materiales escasos y en un entorno inadecuado. Aunque será difícil reducir el nivel de demanda, sí se puede reducir el volumen de trabajo, con medidas que hasta ahora demandábamos como mejoras laborales o de calidad de la enseñanza, pero que ahora además sabemos que mejoran nuestra salud: Reducción de carga lectiva y del número de alumnos y alumnas por aula, disponiendo de personal especializado y de servicios en todos los niveles educativos, organizando de otra forma el horario escolar y el tiempo de trabajo...

3.-Actuar sobre las compensaciones. El salario, el reconocimiento del propio trabajo, el no sufrir cambios no deseados, la estabilidad laboral, el trabajar por debajo de nuestro nivel de cualificación, son las claves para equilibrar esta balanza. Destacaremos, por el tema que nos ocupa, una actuación imprescindible, pues siendo la enseñanza un sector feminizado, (recordemos que las mujeres somos más del 70%), como sistema se ve afectado por la menor consideración social que tienen los trabajos desempeñados por mujeres.

4.-Actuar sobre la capacidad de control sobre el propio trabajo. Sería deseable que todas las instancias que inciden sobre la actividad educativa ofrecieran al profesorado y al PAS la posibilidad de participar en la toma de decisiones sobre las cuestiones que le afectan.

5- Actuar sobre el apoyo social. Recuperar la Cooperación profesional (huyendo de individualismos), aprender a gestionar los conflictos y revisar el papel de las madres y los padres en el centro educativo, sería fundamental par afrontar mejor la tarea, mejorar los resultados educativos y rebajar el nivel de estrés.

6.-Actuar sobre el esfuerzo emocional. Todas la medidas citadas anteriormente contribuyen a mejorar este aspecto pero se considera muy conveniente la implicación de todos los colectivos del centro en el desarrollo de un política de fomento de la convivencia, el respeto mutuo y la resolución de conflictos mediante el diálogo, de manera que el mantenimiento del orden y el respeto no sean tarea exclusiva del profesorado y el resto del personal del centro, sino que sean el fruto de un consenso social generalizado.

7.- Actuar sobre el acoso moral y sexual Sobre este punto ni siquiera le dio tiempo a entrar, pero nos dejó un material bastante valioso, que adjuntamos como artículo: "La prevención del acoso moral y sexual en el trabajo". Así mismo, y también os lo incluimos nos facilitó otro artículo sobre los problemas de voz como enfermedad profesional del profesorado.

Para concluir le pedimos que nos aclarara las consecuencias que para la salud tenía lo que el mismo había denominado SECTOR FEMINIZADO, y la respuesta fue de lo más interesante:
El hombre sigue siendo tomado como medida, y no cualquier "hombre" sino uno con cualidades físicas por encima de la media, por lo tanto existen muchos problemas que no se identifican y ya se sabe que lo que no se identifica no se estudia y por lo tanto no se llega a prevenir. Además existe la tendencia a echar la culpa a las "Hormonas" para denegar a las mujeres las indemnizaciones de origen laboral que les corresponderían.

Con este panorama nos despedimos el viernes, con la intención de profundizar en la salud laboral de las mujeres.


Natividad Alonso Elvira, presentó su ponencia Salud laboral y Género y comenzó definiendo los términos, pues mientras que SALUD no admite dudas, estado físico del ser humano carente de enfermedades; el término laboral precisa de una definición más amplia para saber de que estamos hablando. La opinión más divulgada y aceptada comúnmente por el mundo empresarial y por las administraciones públicas es la que entiende por Laboral la ocupación que es retribuida, sin embargo si definimos como LABORAL a todo lo que tiene que ver con el trabajo, y entender como trabajo la realización de un esfuerzo en una actividad cualquiera, estaremos incluyendo a una de las jornadas laborales más invisibilizada y menos prestigiada socialmente que es la que realizan la mayoría de las mujeres en el mundo, la que se dedica al trabajo reproductivo y doméstico. Por lo tanto partimos de que no pueden quedarse fuera de nuestra definición de salud laboral las tareas que no son asalariadas y estaríamos hablando, en clave femenina, de la doble o triple jornada laboral.

Una vez echa esta aclaración, Natividad nos habló de la actual LEY DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES, que exige realizar un a evaluación de riesgos, de seguridad, higiene, ergonomía, psicológicos y sociales, en los centros de trabajo y realizar un plan de prevención consecuente con esa evaluación de riesgos y que la prevención de riesgos laborales de las mujeres debe tener presente no solo el factor biológico relacionado con la capacidad productiva, también con las diferencias corporales, de socialización, roles desempeñados y exigencias añadidas por el solo hecho de ser mujeres.

En España las mujeres constituimos el 37% de la población activa y de este porcentaje un 80% se sitúa en el sector servicios, sanidad y educación, tareas por otro lado coincidentes con las realizadas en el ámbito privado. Estos sectores no se incluyen como prioritarios y cuando un sector no es prioritario se hacen sobre él menos estudios científicos y de prevención.

Ya que todos los estudios realizados sobre la salud laboral se han realizado en clave masculina, las mujeres somos invisibles en los trabajos de investigación científica, son invisibles las dificultades y los riesgos que tenemos en los trabajos, son invisibles las estrategias de prevención, invisibles las exigencias de las mujeres cuando la empresa se reestructura y son invisibles las necesidades de las mujeres en la concepción de las políticas que rigen nuestros trabajos, aunque la realidad es esta, nos encontramos actualmente con pequeños avances como son los departamentos de sanidad y políticas de igualdad, la creación del observatorio de la mujer...

En lo relativo a las mujeres docentes y nuestra salud laboral y a pesar de ser mayoría en la enseñanza, sufrimos el mismo tipo de discriminaciones que nuestras compañeras trabajadoras en cualquier tipo de trabajo, pero muchas de nosotras no llegamos a percibirlas y asumimos nuestro rol asignado y nos culpabilizamos de nuestra falta de salud. El hecho de que el hombre haya sido tomado como medida de los humano, nos perjudica, mujeres y hombres no enfermamos igual, no morimos de las mismas cosas, no siempre nos curan los mismos tratamientos, no nos afectan por igual los mismos agentes externos, y, por supuesto no tenemos la misma carga de trabajo.

Haciendo referencia a nuestra salud, a la de las personas que participábamos en las jornadas, Natividad nos propuso trabajar sobre unos estudios de casos, que se correspondían con los ámbitos de trabajo en los que nos encontrábamos (Educación Infantil, Educación Secundaria, Interinas de distintas especialidades), para analizar los riesgos, las repercusiones sobre la salud y la prevención, a través de unos modelos en los que recogíamos nuestras valoraciones, esto nos permitió comprobar que se correspondían bastante con las realizadas por otras mujeres en otros territorios y nos ayudó a centrarnos mejor en la exposición y a la vez a contribuir, aunque de manera mínima al enfoque de género en el estudio de las salud laboral.

FACTORES DE RIESGO:
Físicos: Mucho tiempo de pie, malas posturas, uso indebido de la voz, cambios frecuentes y bruscos de temperatura, movimientos rápidos e imprevistos, mobiliario apropiado, cargas frecuente, ratios elevadas, alto nivel de ruido. Las mujeres que trabajamos en Educación Infantil, Educación especial por las características del tipo de alumnado estamos expuestas a mayores riesgos en el trabajo, tanto referido a las lesiones músculo esqueléticas como a patologías de la voz.

Psicológicos: Bajo reconocimiento social, alta exigencia, mayor nivel de empatía, menor acceso a cargos directivos, compromiso con las familias del alumnado, alto nivel de improvisación difícil control, interrupciones no previstas, multiplicidad de tareas simultáneas.

Sociales y ambientales: Desplazamientos, cambios frecuentes de trabajo, traslados, sobrecarga laboral, responsabilidades familiares o en la organización doméstica.

Personales: Diferencias biológicas, cambios hormonales, migrañas, debilidad ósea, maternidad, partos, lactancia, menopausia, desarreglos funcionales...

Doble jornada: El trabajo doméstico y reproductivo, no remunerado, realizado básicamente por las mujeres y caracterizado por la realización de tareas que tienen que ver con la atención y el cuidado de las personas que conviven en una unidad familiar, está además no tiene ningún tipo de incentivo ya que ni está considerado, ni pagado ni en la mayoría de los casos agradecido.

Quizás el papel de mujeres y hombres en relación con el trabajo del hogar sea una de las diferencias más notables ya que la incorporación de las mujeres al mercado laboral y al espacio público, no se ha visto correspondida con una entrada paralela de los hombres en el trabajo doméstico. Este tipo de trabajo no catalogado y que se adjudica de forma mayoritaria a las mujeres, nos somete de una forma injusta a una doble jornada que nos obliga a compatibilizar todas nuestra tareas y del que sale mal parada nuestra satisfacción personal, nuestras aficiones y nuestra carrera profesional.

Ya hemos dicho muchas veces cuales son las enfermedades más frecuentes (en la ponencia que adjuntamos de Natividad aparece una tabla de las enfermedades más frecuentes en ámbitos laborales relacionados con la enseñanza y otra de factores de riesgo laboral), pero estas al ser diagnosticadas muchas veces como enfermedades comunes se encubre el nexo de unión con el trabajo, lo que invisibiliza los riesgos para la salud en la enseñanza y al no tener en cuenta la perspectiva de género nos invisibiliza y oculta como mujeres.
A modo de conclusión se nos recordó la campaña llevada a cabo por la Confederación de STEs-I de salud laboral y el reconocimiento de las enfermedades profesionales en la enseñanza, que os animamos a conocer a través de todos los documentos editados.


Germán Payo Losa, con su ponencia TRABAJAR CON SENTIDO DEL HUMOR, nos alegró la mañana y a pesar de contar con muy poco tiempo nos hizo participar de dos ideas importantes:
1.- Es bueno reírse.
2.-Es bueno para la salud y el trabajo.

Adjuntamos su ponencia escrita por si alguien desea leerla y como conclusión os diremos que nos reímos, que nos sentó bien hacerlo y que aprovechéis cualquier momento oportuno para reíros también.


Rosa Cañadel, vino a hablarnos de la Ley de conciliación de la vida laboral y familiar y como ella misma nos dijo hablaría poco sobre la Ley y mucho sobre LA CONCILIACIÓN.

La Ley no cambia nada, supone un pequeño avance, pero mientras los horarios laborales continúen siendo tan amplios (y la tendencia es a seguir desreglándose a peor), los horarios escolares tan restringidos y los modelos a usar, los masculinos, poco puede hacerse.
Plantea la conciliación como algo a valorar dentro de un problema más global y lo hace a través de los parámetros antes citados, el modelo de sociedad, los horarios laborales y el papel de la escuela.

Toda la sociedad funciona con un modelo masculino de, que presupone que en la mayoría de las familias existe una mujer de su casa que hará que todo funcione. Y esto no es así las mujeres estamos trabajando también fuera de casa, y como sabemos esto se llama la doble jornada, que si además somos sindicalistas o tenemos cualquier otro tipo de responsabilidad se convierte en triple,
Y este trabajo de las mujeres fuera no se ha visto correspondido con el trabajo de ellos dentro, por lo que el modelo social sigue siendo machista, pero además desajustado, algo está quedando por hacer... Y aparece la Ley., una ley totalmente insuficiente y que además pretendiendo beneficiar a las mujeres nos consolida como las únicas que tenemos que hacernos cargo de las situaciones de descompensación familiar, (aunque la ley pretendidamente hace que los hombres puedan utilizar los permisos, lo cierto es que no lo hacen) Y estas situaciones se limitan a los permisos de maternidad y a las licencias para cuidado de hijos menores o familiares enfermos, licencias que por un lado no son retribuidas y por otro tienen una limitación temporal a un año; como si las hijas e hijos a partir del año se cuidaran solos o si las personas enfermas sanaran o desaparecieran al cabo de ese tiempo. Rosa dijo a propósito de la familia una cosa preciosa,"Yo me pasé la juventud luchando por el derecho a no tener hijos, y pasará con mi hija que ella tenga que luchar por el derecho a tenerlos".

Los horarios laborales. En educación las 35 horas semanales, 5 de ellas reconocidas como de trabajo en casa, están mejor reguladas que las de la mayoría de trabajadoras y trabajadores en otros ámbitos, aún así de las 30 horas lectivas, la mayoría de los sindicatos pedimos que la formación se realice dentro de ellas, pues de no ser así como es actualmente, las más perjudicadas somos las mujeres, bien en nuestra situación familiar o en nuestra
formación Si no disminuyen las horas dedicadas al trabajo no podrá haber conciliación.

La educación. El avance del Neoliberalismo ha supuesto la privatización de los servicios, también en educación. Todo se mide a partir de si es rentable o no económicamente, por lo tanto cada vez habrá menos servicios sociales, lo que como mujeres madres nos repercutirá más en el estrés debido a la doble jornada y como docentes mujeres nos encontramos que cada vez más recibiremos a niños y niñas mas desajustados y desequilibrados. Las mujeres sensibles a estos problemas, podríamos hacer algo al respecto, pero la falta de conciliación hace que no ocupemos los puestos de más prestigio y decisión, pues estos están pensados según un modelo masculino de total dedicación, incluso en la práctica sindical.

Ante la pregunta de que podrá la escuela para conciliar la vida, Rosa nos dijo algo muy importante, frente a la opinión política actual de que todo debe abarcarse o intentar solucionarse desde la escuela ella dice NO SOLO EN LA ESCUELA, SIN NO, TAMBIEN EN LA ESCUELA
Se podrán mejorar los horarios, racionalizarlos, pero no se conseguirá nada bueno abriendo 11 meses al año y 12 horas al día, si no se racionalizan además los horarios de las madres y los padres en sus centros de trabajo, En EEUU. los horarios escolares son muy amplios y no para conciliar la vida familiar, sino para favorecer a las empresas la contratación temporal y la desregulación del horario de trabajo. La tan esperada educación no sexista, la coeducación, no ha tenido los resultados esperados, muy al contrario, las mujeres hemos accedido a los espacios tradicionales de los hombres, formación y trabajo, pero los hombres no lo han hecho a los de las mujeres, no se les ha enseñado educación emocional, no se ha hecho a penas nada para que en la educación se incorporaran materias o áreas transversales que ayudaran a los niños aprender lo necesario para todo lo que tiene que ver con el cuidado de la gente. Según una estadística reciente el 75% de los hombres tiene dificultades para expresar sus sentimientos y si no puedes expresar emociones no puedes cuidar a la gente. Por lo tanto se hace imprescindible avanzar en la coeducación introduciendo en la escuela el aprendizaje de las tareas domésticas, el cuidado de uno mismo y de los demás para poder compartirlo.

Para Rosa Cañadel si no hay una acción conjunta entre horarios laborales, reparto de tareas y servicios sociales no será posible la conciliación, pero nos hizo reflexionar sobre quién será sensible a esta demanda, puesto que la mayoría de las personas que deciden sobre esto o son hombres o mujeres sin responsabilidades familiares directas.

Entre las acciones posibles favorecer la conciliación cita las siguientes:

- En el mundo laboral, empresarial: disminución de horas de trabajo.
- Hacer discriminación positiva para que los hombres accedan a los permisos y licencias.
- Permisos y excedencias remunerados para las cosas imprescindibles (El cuidado de criaturas pequeñas, enfermos y ancianos es un problema social, no individual)
- Aumento de servicios sociales, guarderías de personas que cuiden de otras personas.
- Cambio de mentalidad, que no podrá hacerlo sólo la escuela, pero que también debe hacerse desde la escuela.
- Redistribución de las tareas domésticas.
- Reivindicación del derecho y deber de todos y todas a cuidar y ser cuidados.

Nos hizo reflexionar finalmente sobre la inmigración, sobre el gran número de mujeres y algunos hombres que en nuestro país se dedican a la prostitución o al cuidado de niñas, niños y personas mayores, abandonando a su vez a los suyos en su país de origen.

Y así nos dejó Rosa, con un sabor dulce por su magnífica conferencia y amargo por lo difícil que parece resultará la conciliación, no basta con promulgar leyes, será necesario trabajar par que otro mundo sea posible.


Como viene siendo habitual contamos con la colaboración de XEGA, que en estas jornadas estuvo a cargo de Jaime González Álvarez, a vuestra disposición está una ponencia muy interesante que él elaboró sobre la homofobia en el ámbito laboral docente, y que como el resto tenéis a vuestra disposición.

Señaló como primordial que los posicionamientos en torno a la homofobia vienen definidos por una percepción, estrechamente vinculada a la cuestión de género, la razón por la que el género se plantea como un factor determinante, obedece principalmente a una cuestión cultural, pues es un fenómeno fuertemente arraigado a la percepción de la homosexualidad y esta a su vez está ligada a una cosmovisión patriarcal y machista de la sociedad.

Esto hace que al ser identificado el hombre homosexual con características propias de la condición femenina, sea rechazado en tanto asume roles diferentes a su condición de hombre, pero al atribuirse características propias de las mujeres (débil, dependiente) represente un peligro menor en la hegemonía masculina. Pero la mujer homosexual se encuentra abocada a dos tipos de violencia por dos razones, por un lado el hecho de ser mujer, que la expone a la misoginia del compañero o jefe, y desde su lesbianismo, por la desviación de los roles que socialmente se le adjudican como mujer. En definitiva, se le niega la posibilidad de expresar, experimentar su vida y sexualidad independientemente de la mirada tutelar del hombre.

Por lo tanto se considera que el ámbito de las reivindicaciones laborales es un terreno idóneo para conquistar la igualdad de derechos de los docentes gais y lesbianas, si embargo, se lamenta de que el movimiento sindical no ha incorporado este hecho a su agenda reivindicativa.

En conclusión, temas como el ocultamiento o la doble vida, el temor al descubrimiento, la existencia de casos de desprecio hacia personas gais, lesbianas, transexuales y bisexuales, son elementos que marcan la situación de muchas personas en nuestros trabajos. Por todo ello, cuando se habla de salud laboral, en este caso aspectos como temor, ansiedad, depresión… son elementos muy presentes en nuestras vidas y tienen parte de sus raíces en la situación de invisibilidad que se padece en el mundo laboral.

CONCLUSIONES

Comenzaré la última ponencia en la que Jaime ya apuntaba algunas propuestas para mejorar las cosas.

  • Acabar con el ocultamiento y la doble vida, hacernos visibles, exigir nuestro derecho a ser diferentes pero no desiguales, a que se nos tome en cuenta a todas las personas, a que el "hombre" no se siga tomando como medida de lo humano.
  • Desarrollar la Ley de Prevención de riesgos laborales también en la enseñanza y también para las mujeres.
  • Denunciar todas las situaciones de discriminación.
  • Implantación de un sistema educativo donde sea fundamental la educación afectivo-sexual y con ella el aprendizaje de las tareas domésticas y el cuidado de las personas.
  • Continuar intentando hacer cosas por la mejora de las condiciones de trabajo de todas las personas trabajadoras.

Al final de la jornada ya no éramos muchas pero pensamos que merecía la pena hacer lo que estábamos haciendo. Y por último y para hacer caso a Germán Payo, nos reímos un poco de nosotras mismas y así esperamos mejorar un poco nuestra salud, que de eso se trata.